El concepto de idea es universal; se concibe independientemente diferente por los valores humanos adquiridos a través de cada cultura.La idea "mujer" parece ser que presenta distintas formas de definirse dependiendo del valor aplicado de la cultura en cuestión. Por ejemplo, en el mundo muslmán, la mujer es una mera subordinación al hombre; el cual, considerándose superior, comete aunténticas aberraciones contra su integridad.
Es en el mundo occidental, donde la idea "progreso" se ha degradado a sí misma, carcomiéndose y aparentando una igualdad que ciertamente es invisible a nuestros ojos. ¿Con qué fin? Ocultar la realidad: la desigualdad imperante.
Una medida que no ha conseguido siquiera superar las visiones futuristas es la política de igualdad. Ya no podemos cuestionar que la mujer juega un papel de mayor importancia en la sociedad actual si actúa en consonancia con el medio, que el hombre; que ha pasado a ser, a mi parecer, el sexo (calificado y designado anteriormente para la mujer) "débil", un término ciertamente profundo e incorrecto.
El primer paso en el estrecho sendero de la igualdad es la revocación de libertades, de los derechos al respeto, y de la obligación de respetar. Sólo así conseguiremos ganar una lucha que actualmente perdemos a gran escala.
¿Las soluciones?
Ésta lucha no debe llevarse al terreno político, sino a la acción personal, adoptando medidas para sensibilizar a las culturas más radicales en este sentido.
Porque, partiendo del punto de dejar a un lado el materialismo físico-biológico; ninguna persona es inferior por pertenecer a un determinado sexo.
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