Una voz decía: Grita.
Y yo respondí: ¿Qué tengo que gritar?
Que toda carne es hierba
Y toda su gloria como flor del campo.
La hierba se seca
Y la flor se marchita
Porque el viento de YHVH sopló sobre ella.
Ciertamente, como hierba es el pueblo.
La hibera se seca
Y la flor se marchita,
Pero la palabra de nuestro Dios permanece para siempre.
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